Buenos Aires, Argentina — Greenpeace denunció nuevamente que el proyecto del Gobierno Nacional que procura extender la vida útil de la central atómica de Embalse y avanzar con la construcción de una cuarta central nuclear es “irracional” desde el punto de vista económico y un “despropósito energético”. La Cámara de Diputados dio ayer media sanción al proyecto de ley enviado por el Poder Ejecutivo Nacional por el cual se prevé un régimen especial de subsidios para promover el diseño, construcción, adquisición de bienes y servicios, montaje, puesta en marcha, recepción, operación y mantenimiento de una cuarta central de uno o dos módulos de energía nuclear a construirse y el reacondicionamiento para la extensión de vida de la Central Nuclear Embalse.(1)
“El Gobierno Nacional presenta este proyecto mintiendo acerca de un supuesto resurgimiento de la energía nuclear y sobre sus bondades para mitigar el cambio climático” expresó Juan Carlos Villalonga, Director de Campañas de Greenpeace Argentina. “No existe tal resurgimiento y éste es el modo más caro e ineficiente para reducir emisiones de gases que afectan el clima. Este anuncio es simplemente propaganda falsa del lobby nuclear y muestra una total falta de visión por parte del Gobierno Nacional en materia energética”.
Greenpeace criticó el proyecto de Ley aprobado por una amplia mayoría de diputados el miércoles 28 con 151 votos a favor, 10 en contra y tres abstenciones. Asimismo expresó que la nucleoelectricidad es una “trampa” económica ya que obliga a la sociedad a otorgarle subsidios permanentes.(2)
“Es una industria que con más de 50 años aún no puede desarrollar un solo proyecto sin contar con inmensos subsidios del Estado”, explicó Villalonga. “Todos los argentinos estamos pagando 1,5 millones de dólares diarios para terminar Atucha II, un monumento al despilfarro y que será la planta nuclear más cara del planeta, sólo para que la Comisión Nacional de Energía Atómica se mantenga ocupada en algo”.
La organización ambientalista cuestionó que mientras no existe ningún tipo de apoyo a las energías renovables, como es el caso de la energía eólica, la fuente energética más dinámica a nivel mundial, se destinan interminables subsidios para alentar industrias energéticas sucias y peligrosas. La energía eólica ha crecido en los últimos diez años a un ritmo del 28% anual (y es la fuente energética que más rápido crece) en tanto la energía nuclear se ha mantenido estancada desde hace décadas.
“El gobierno nacional está cada vez más lejos de acrecentar el porcentaje de energías limpias y renovables en la matriz energética, a esta pésima decisión refrendada por la Cámara de Diputados esta semana debemos sumarle además la construcción de la usina de carbón de Río Turbio, basada en un combustible altamente contaminante y principal emisor de dióxido de carbono, el principal gas de efecto invernadero.
La denominada cuarta central nuclear se trataría de Atucha III a ser emplazada en la localidad de Zárate. “El potencial argentino en materia de energías limpias, seguras y renovables es inmenso, y las inversiones son significativamente menores a las necesarias para seguir aumentando el riesgo nuclear en la Argentina o incrementar las fuentes de emisiones de gases de efecto invernadero como el carbón”, concluyó Villalonga.
Notas:
(1) Proyecto de ley del 17 de marzo de 2009 (0006-PE-09 (TP 13) Mensaje Nro. 0185)
(2) Se puede ver la nómina completa de votos en la Cámara de Diputados en http://www.greenpeace.org/raw/content/argentina/cambio-climatico/revolucion-energetica/nuclear/votaci-n-nominal-del-proyecto.pdf
















El pasado 13 de octubre la Corte Suprema de Justicia de la Nación, en una decisión tomada por unanimidad, rechazó el Recurso de Queja presentado por Haciendas San Eugenio S.A. (ex Forestal Andina), ratificando así la sentencia dictada por el Superior Tribunal de Justicia de la Provincia de Corrientes que ordena la demolición del terraplén ilegal, agotando definitivamente todas las instancias judiciales. 

Nací en Ecuador, y desde chico uno de mis sueños fue trabajar en Greenpeace. Es por eso que hace cuatro años cuando fui a estudiar en Argentina, lo primero que hice fue ir a la oficina local y empecé, al igual que muchos otros en esta organización, como voluntario. Allí pude conocer como funciona una de las más grandes y efectivas organizaciones ambientales del mundo, y me gustó mucho.
Durante tres meses estaremos recorriendo las aguas internacionales que rodean a las naciones isleñas del Pacífico Sur, evitando que las flotas extranjeras sigan llevándose el atún sin ningún control. Queremos que las naciones pobres puedan aprovechar sus recursos de una manera sustentable y que las generaciones futuras conozcan al mar como todavía es, con vida.
Desde hace casi dos meses que convivo con gente de 19 países –incluidos 3 argentinos- de quienes aprendo algo todos los días. He podido conocer los problemas y amenazas que sufre la naturaleza en todos sus lugares de origen pero también saber que hay gente haciendo algo para cuidarla en cada uno de ellos.





